El Ayuntamiento de Leitza ha firmado hoy con Labrit Patrimonio un convenio de colaboración para realizar la recopilación, salvaguarda y transmisión de las vivencias vividas bajo esta excepcional situación creada por el Covid-19.

Han sido unas semanas en las que ha cambiado totalmente el día a día de la localidad. Calles vacías, colas en las entradas de los pocos comercios que están abiertos, parques precintados, flores que crecen entre las grietas de los tradicionales adoquines, bajo la mirada de vecinas y vecinos que se asoman continuamente a los balcones a la espera de poder volver a la normalidad. Días en los que nos ha inundado la soledad, el aburrimiento, la ansiedad... Pero que también está trayendo iniciativas positivas y novedosas, como la red de voluntarios para atender a las personas que se encuentran con dificultades, vídeos colectivos, canciones creadas a distancia o proyectos como “Baserritik etxera” (Del caserío a la puerta de casa) organizados en auzolan para impulsar ahora más que nunca el consumo de los productos locales.

Sin duda es una etapa de la historia que marcará un antes y un después y que el Ayuntamiento de Leitza ha querido recoger para que, dentro de unas décadas, pueda disfrutar de ese patrimonio inmaterial, una muestra exquisita de buenas prácticas.

A través del convenio firmado con Labrit Patrimonio se garantizará la recopilación, salvaguarda y transmisión de toda la experiencia transcurrida en la localidad durante estos meses desde el punto de vista histórico, antropológico y humano.

En la foto se encuentra Mikel Zabaleta Aramendía, alcalde de la localidad e Itziar Luri Equiza, representante de Labrit Patrimonio.